lunes, 13 de marzo de 2017

La Quinta de los Molinos, un parque poco conocido de Madrid


La Quinta de los Molinos en Madrid

Si hay un parque especial para visitar cuando llega la primavera ese es el Parque de La Quinta de los Molinos en Madrid, el motivo es que por estas fechas coincide la floración de los almendros y en este parque hay campos y praderas cubiertos de ellos. El colorido y el disfrute fotográfico están totalmente garantizados ¿Quieres conocer más sobre la Quinta de los Molinos?

A pesar de conocer muy bien Madrid hasta hace un año nunca habíamos oído hablar de la Quinta de los Molinos. Madrid siempre sorprende jaja!

Este parque se encuentra algo retirado del centro (fuera de la M-30) pero es muy fácil llegar en metro pues tiene justo en la puerta la parada Suances en la línea 5 (calle Alcalá).


LOS ALMENDROS EN FLOR EN LA QUINTA DE LOS MOLINOS EN MADRID


El motivo de la visita es precisamente por lo que decíamos antes, ver los almendros en flor. 

En los meses de finales de Febrero-Marzo (o incluso Abril según el año por temas de la floración, lluvias y calor) es el momento perfecto para hacerlo. 

El conjunto de los almendros crea un paisaje de gran belleza en el que hasta el más negado en fotografía no podrá evitar sacar el móvil y ponerse a fotografiar el entorno. 

En esta época es cuando más visitantes recibe y no es raro ver gente con realmente buenos equipos fotográficos, con sus trípodes, posando... y cómo es bastante probable que la visita coincida en fin de semana ya aviso que es cuando más gente se acerca. 

La Quinta de los Molinos está considerado Parque Histórico, ocupa 25 hectáreas y no solo veremos almendros hay senderos arbolados de olivos o pinos. 







ALGO DE HISTORIA SOBRE LA QUINTA DE LOS MOLINOS



El parque de la Quinta de los Molinos pertenecía al conde Torre de Arias pero todo el estilo ajardinado se lo debemos al arquitecto alicantino (Cort) que desde 1920 fue propietario del jardín y trabajó en el nuevo diseño. 

El núcleo inicial de la finca fue entorno al Palacete. A partir de ahí fue ampliando su superficie mediante diversas adquisiciones hasta los años 70 en las que se llegó a alcanzar las 28,6 hectáreas. En 1925 se inició la construcción del Palacete y la casa del reloj.

El objetivo de Cort fue recrear una finca de aspecto parecido a su lugar de origen. Una finca agrícola del litoral mediterráneo con almendros, olivos y elementos arquitectónicos como molinos.

El agua para regar la finca era extraída mediante molinos de viento de pozos y manantiales subterráneos y después se almacenaba en alberca. 

Se puede diferenciar muy fácilmente ambas zonas pues el norte es más ajardinado mientras que la parte sur es más boscoso.

Con la muerte del propietario en 1978 los herederos llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y en 1982 se hizo cargo y comenzó la rehabilitación de 21 hectáreas y pasando a ser zona verde de uso público.


¿QUÉ MÁS SE PUEDE VISITAR A PARTE DE ALMENDROS?



Si entramos al parque por la calle Alcalá lo primero que veremos serán los campos de almendros en flor, hay varias zonas a ambos lados de una avenida principal.

Al norte de la Quinta hay algunos puntos de interés por los que merece la pena dar un paseo:

  • Hay un palacete con una entrada ajardinada con florecitas
  • La Casa del Reloj
  • Un invernadero
  • Un estanque
  • Nos encontramos un par de cuevas con asientos
  • Por esta zona podéis ver un par de molinos







Y algo que nos llamó muchísimo la atención y podría decir que lo que más nos gustó fue la pista de tenis

De verdad no te dejes ese punto sin ver pues es muy curioso, a mi me habría gustado ver imágenes antiguas de cómo jugaban aquí al tenis. La pista de tenis de la Quinta de Los Molinos hoy se encuentra cubierta de césped, o bueno más bien hierba, y contrasta los tonos verdes con el color rosa de la fachada. Por cierto, la fachada o la estructura de la pista de tenis nos pareció que tenía cierto estilo art-decó. Se supone que fue una de las primeras pistas de tenis sobre hierba de España.






He de decir, que al menos a mi, me sorprendió mucho La Quinta de los Molinos de Madrid y sobre todo por no haber estado nunca por esta zona de Madrid qué ni siquiera había oído hablar de ella.

Había muchísima gente. Unos paseando y muchos otros haciendo fotos. 

Incluso debido al buen tiempo que hacía mucha gente estaba junto a los almendros haciendo picnic (no se hasta que punto está permitido o no). 

En verano he leído que se hacen muchas actividades culturales.

Nos pareció un lugar tranquilo y agradable y lo mejor de todo, creemos que bastante desconocido. Desde luego no es El Retiro, ni tiene esa elegancia, ni instalaciones, pero tampoco por la cantidad de gente, así que en conjunto merece mucho la pena.  

Aunque había mucha gente paseando por la Quinta de los Molinos, me atrevo a decir que casi todo era gente del barrio. No encontraréis el parque lleno de turistas y eso se agradece y sobre todo se agradece descubrir rincones y lugares nuevos en Madrid, una ciudad en la que pensábamos que ya conocíamos todo jajaja...

Estuvimos en el parque cerca de 1 hora y media, después para alargar el paseo decidimos ir andando por la calle Alcalá hasta que el cuerpo aguantara. 

Nunca habíamos paseado por esta zona de Madrid y está muy bien para comparar con otras del centro y sobre todo por cómo va cambiando la calle Alcalá a lo largo de sus más de 10 km.




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