jueves, 18 de mayo de 2017

Visita a dos pueblos del Algarve portugués: Carvoeiro y Silves



Hoy traigo dos propuestas para conocer y disfrutar del Algarve, un pueblo de costa y uno de interior separados a una media hora en coche y que puede ser un plan perfecto de un día. Por la mañana plan de playa en Carvoeiro y visitando el Algar Seco, por la tarde un paseo por callejuelas subiendo hasta el Castillo de Silves. ¿Apetece, verdad? pues aquí te dejo todos los detalles.

El Algarve posiblemente sea la zona más turística de Portugal o al menos la que más turismo internacional recibe. No es de extrañar, a parte de la promoción turística que tiene, toda esta zona cuenta con lugares únicos cómo los que estamos descubriendo estos días.

Cómo decía al inicio propongo un buen plan para un día. Pasar la mañana en la playa de Carvoeiro y por la tarde dar un paseo por Silves. Estábamos alojados en Portimão y son visitas que están cerca y bien comunicadas para ir en coche - en el mapa he señalado en amarillo los puntos de los que estoy hablando -.



Carvoeiro

Carvoerio es un pueblo de pescadores y un punto clave del Algarve. Hace unos días escribía sobre una ruta de senderismo que hicimos por las playas típicas, las que salen en la tele, las bonitas playa Marinha, Benagil y Carvalho. Pues bien, esa ruta de senderismo no la completamos entera por ser lineal y al final es bastante larga, pero si se continúa desde Carvalho se llegará a un bonito Faro y después el punto clave sería Carvoeiro (pero esto sería aproximadamente 3 horas andando solo ida para completar desde Marinha hasta Carvoeiro).

Así que Carvoeiro lo decidimos meter en otro "pack" de visitas, un plan algo más tranquilo.

Llegar fue muy sencillo, fuimos por carreteras muy secundarias y casi si tráfico, por las que vas pasando por zonas de huertos y casas. Está señalizado así que llegamos sin problemas. 

Desconozco cómo se pondrá en Verano con la temporada alta pero me lo puedo imaginar, Carvoeiro es la típica playa tranquila, con encanto y que además se puede hacer un bonito paseo para ver unas cuevas preciosas y típicas de la zona. Esto es lo que buscamos todos los turistas así que en Verano segurísimamente esté a tope.

Al ser Primavera y no había problema con el aparcamiento. Lo dejamos en un parking gratuito cercano al Algar Seco.


El Algar Seco es un punto imprescindible y precioso. Quizás tuvimos suerte con el momento en el que llegamos, pero no había nadie. 

El Algar Seco es una especie de acantilado por el que han escavado unas escaleras para bajar a un mirador chulísimo, además justo al lado se ha creado una poza natural de agua de mar a la que llegamos prácticamente sin gente, solamente había unos jóvenes haciendo saltos desde lo alto del acantilado. Nos sentamos a ver como saltaban pero a mi me daba vértigo cada vez que se tiraba uno, imagino que será una zona segura pero no se yo con tanta roca por la zona... en fin.



Esta zona también se conoce con el nombre de Gruta Boneça y justo a la entrada cómo escondido y muy bien mimetizado se encuentra un restaurante.

Desde el Algar sale un sendero (que sería la continuación de la ruta de senderismo de la que hablaba antes) formado por los tablones de madera que va recorriendo los acantilados hasta la playa de Carvoeiro. Además desde algunos puntos hay unas escaleras en roca por las que puedes bajar y ver más grutas y rincones chulísimos. Este paseo lo tomamos con más relax, así que ahí nos fuimos sentando y bajando por dónde podíamos. Sentarte ahí y ver el mar es maravilloso.



El pueblo de Carvoeiro es bonito, está cómo en un valle entre montañas así que desde la playa veréis las casas en pendiente. Por supuesto todas con tonos blancos y ambiente de pescadores. Hay muchos restaurantes junto a la playita y aprovechamos para comer en uno de ellos - había menú del día y del precio estaban bastante bien -.

Terminada la comida y descansado un poco en la playa tocaba ir a la visita de tarde, el pueblo de Silves.


Silves


Había leído que a nivel turístico Silves es de los pueblos mejor conservados de la zona del Algarve contando con un castillo en el centro del pueblo, y para que os vamos a engañar, fue leer "castillo en su centro" que quedó apuntado cómo plan en la ruta por el Algarve.


Silves fue la capital del Algarve durante el periodo en el que esta zona perteneció a los musulmanes. Estamos hablando como del año 1180. De esa época queda el Castillo el cuál desde 1910 es considerado Monumento Nacional de Portugal.

Silves es un pueblecito pequeño por lo que se puede recorrer cómodamente andando aunque eso sí, hay que tener en cuenta qué casi todo el recorrido es en cuestas bastantes pronunciadas ya que el objetivo es subir hasta el castillo.

Cómo punto de interés - y que no tienen pérdida - es llegar a la Plaza del Municipio, esta zona es bonita cuenta con edificios destacables a cada lado de la plaza, La ermita de Nuestra Señora de los Mártires, el Ayuntamiento pero lo que más llama la atención es una enorme puerta llamada Puerta de la Ciudad de Silves.



Para llegar hasta la plaza iréis subiendo por calles con restaurantes y algún comercio y de vez en cuando os encontraréis alguna fachada cubierta con la típica cerámica portuguesa. 

Desde aquí podéis ir al Museo de Arqueología, pasamos por la puerta pero no a su interior - no nos interesaba demasiado - y lo que hicimos fue seguir subiendo hasta llegar a La Sé o la Catedral. Esta zona tampoco es mal, aparte de la Catedral -blanca por supuesto- hay algún edificio tipo palacio destacable. 


Continuamos con la subida hasta el Castillo de Silves.

El Castillo es la visita clave de Silves por ser uno de los mejores conservados del país. Lo que se visita principalmente es la muralla, un enorme patio y alguna torre. El Castillo es de origen árabe y hay alguna exposición que te cuenta algunos detalles. El precio de la entrada es muy barato (creo recordar que 4 euros) pero desde mi punto de vista el Castillo impresiona más desde lejos, con el conjunto del pueblo y las murallas. Por dentro (más bien patio y murallas) lo vimos más cómo una actividad para hacer con niños - ya que a ellos seguro los parecerá enorme - o a los muy interesados. A mi me pareció una visita más, pero claro es el punto clave de Silves.

Desde el Castillo toca ir bajando de nuevo por otras calles diferentes a las de la subida pero sin pérdida pues es todo para abajo dirección al río Arade. Por aquí dimos un paseo y ya nos fuimos a por el coche que lo habíamos aparcado cerca de un Estadio de fútbol (gratis y muy sencillo llegar ahí).


No sé si faltaría algo interesante por ver, pero cómo un paseo de un par de horas o tres es perfecto. Es la típica visita que se hace una tarde de vacaciones playeras.

Cómo curiosidad en Silves había unos paneles - creo que de contadores de luz o algo asimilar - que están todos pintados con grafitis y dibujos muy chulos. Es casi cómo una ruta extra para ir buscándolos, hay algunos realmente bonitos.


Con todo esto termina la propuesta del día. 

El Algarve es muy bonito y han quedado muchas cosas sin visitar, al final hay muchas calas y playas que hay que prescindir por falta de tiempo. Lo que te estoy contando en el blog digamos que sería las visitas imprescindibles para una primera vez en el Algarve.

Se puede seguir leyendo por: 😉



Todas las excursiones del viaje al Algarve



Diario del viaje a Lisboa, Sintra y Aveiro



Un fin de semana en Oporto



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